Re: CAMINO DE PERFECCIÓN - Santa Teresa de Jesús
Publié : lun. 04 avr. 2022 9:55
Esto es contemplación perfecta, lo que me dijisteis os escribiese.
[10] Y en esto -como ya tengo escrito- ninguna cosa hacemos de
nuestra parte, ni trabajamos, ni negociamos, ni es menester más,
porque todo lo demás estorba e impide de decir «fiat voluntas tua»:
cúmplase, Señor, en mí vuestra voluntad de todos los modos y
maneras que Vos, Señor mío, quisiereis. Si queréis con trabajos,
dadme esfuerzo y vengan; si con persecuciones y enfermedades y
deshonras y necesidades, aquí estoy, no volveré el rostro, Padre
mío, ni es razón vuelva las espaldas. Pues vuestro Hijo dio en
nombre de todos esta mi voluntad, no es razón falte por mi parte;
sino que me hagáis Vos merced de darme vuestro reino para que
yo lo pueda hacer, pues él me le pidió, y disponed en mí como en
cosa vuestra, conforme a vuestra voluntad.
11. ¡Oh hermanas mías, qué fuerza tiene este don! No puede
menos, si va con la determinación que ha de ir, de traer al
Todopoderoso a ser uno con nuestra bajeza y transformarnos en sí
y hacer una unión del Criador con la criatura. Mirad si quedaréis
bien pagadas y si tenéis buen Maestro, que, como sabe por dónde
ha de ganar la voluntad de su Padre, enséñanos a cómo y con qué
le hemos de servir.
12. Y mientras más se va entendiendo por las obras que no son
palabras de cumplimiento, más más nos llega el Señor a sí y la
levanta de todas las cosas de acá y de sí misma para habilitarla a
recibir grandes mercedes, que no acaba de pagar en esta vida este
servicio. En tanto le tiene, que ya nosotros no sabemos qué nos
pedir, y Su Majestad nunca se cansa de dar. Porque no contento
con tener hecha esta alma una cosa consigo por haberla ya unido a
sí mismo, comienza a regalarse con ella, a descubrirle secretos, a
holgarse de que entienda lo que ha ganado y que conozca algo de
lo que la tiene por dar. Hácela ir perdiendo estos sentidos
exteriores, porque no se la ocupe nada. Esto es arrobamiento. Y
comienza a tratar de tanta amistad, que no sólo la torna a dejar su
voluntad, mas dale la suya con ella; porque se huelga el Señor, ya
que trata de tanta amistad, que manden a veces -como dicen- y
cumplir El lo que ella le pide, como ella hace lo que El la manda, y
mucho mejor, porque es poderoso y puede cuanto quiere y no deja
de querer.
13. La pobre alma, aunque quiera, no puede lo que querría, ni
puede nada sin que se lo den. Y ésta es su mayor riqueza: quedar
mientras más sirve, más adeudada, y muchas veces fatigada de
verse sujeta a tantos inconvenientes y embarazos y atadura como
trae el estar en la cárcel de este cuerpo, porque querría pagar algo
de lo que debe. Y es harto boba de fatigarse; porque, aunque haga
lo que es en sí, ¿qué podemos pagar los que, como digo, no
tenemos qué dar si no lo recibimos, sino conocernos, y esto que
podemos, que es dar nuestra voluntad, hacerlo cumplidamente?
Todo lo demás, para el alma que el Señor ha llegado aquí, le
embaraza y hace daño y no provecho, porque sola humildad es la
que puede algo, y ésta no adquirida por el entendimiento, sino con
una clara verdad que comprende en un momento lo que en mucho
tiempo no pudiera alcanzar trabajando la imaginación, de lo muy
nonada que somos y lo muy mucho que es Dios.
14. Doos un aviso: que no penséis por fuerza vuestra ni diligencia
llegar aquí, que es por demás; antes si teníais devoción, quedaréis
frías; sino con simplicidad y humildad, que es la que lo acaba
todo,decir: «fiat voluntas tua».
CONTINUARÁ...