EL COMBATE ESPIRITUAL (P. Lorenzo Scúpoli)

Message
Auteur
Avatar de l’utilisateur
InHocSignoVinces
Messages : 142
Inscription : dim. 26 août 2018 11:43

EL COMBATE ESPIRITUAL (P. Lorenzo Scúpoli)

#1 Message par InHocSignoVinces » lun. 03 sept. 2018 18:33

EL COMBATE ESPIRITUAL

P. Lorenzo Scúpoli


PRÓLOGO

Monseñor Pedro Camus en su hermoso libro titulado: "El espíritu de
San Francisco de Sales" (cuya lectura recomendamos porque hace
un gran bien) cuenta lo siguiente: "Yo le pregunté a san Francisco
quién era su director o maestro de espíritu, y me respondió sacando
del bolsillo el librito "EL COMBATE ESPIRITUAL".
"Éste es el que
con la ayuda divina me ha gobernado y guiado desde mi juventud;
éste es mi maestro y director de las cosas de espíritu y de la vida
interior. Desde que, siendo un estudiante en la Universidad de
Padua, un Padre Teatino me lo recomendó y me aconsejó que lo
leyera frecuentemente, he seguido su consejo y me ha resultado
sumamente provechoso. Fue compuesto por un sacerdote muy
santo de esa comunidad".


El mismo monseñor Camus cuenta que aunque San Francisco de
Sales estimaba y aconsejaba mucho el bellísimo libro "Imitación de
Cristo", sin embargo aconsejaba todavía más la lectura de "El
Combate Espiritual".

Y añade: "Entre los libros de lectura espiritual que recomendaba
nuestro santo, por el que más alta estimación sentía era por El
Combate Espiritual. No se cansaba de recomendar su lectura, y
declaraba que él lo había llevado consigo por más de diecisiete
años continuos, leyendo cada día un capítulo, y recibiendo siempre
luces celestiales cada vez que hacía allí alguna lectura."


Muchas de las enseñanzas que San Francisco de Sales trae en su
famoso libro "Filotea, o Introducción a la vida devota", están
tomadas de El Combate Espiritual.

SIGUE...
¡Dios mío, todo por amor a Vos, y para vuestra mayor gloria! Jesús y María, os amo y os adoro con toda mi alma y con todo mi corazón. ¡Tened piedad de mí!

Avatar de l’utilisateur
InHocSignoVinces
Messages : 142
Inscription : dim. 26 août 2018 11:43

Re: EL COMBATE ESPIRITUAL (P. Lorenzo Scúpoli)

#2 Message par InHocSignoVinces » mar. 04 sept. 2018 18:58

Entre los libros que allí recomienda para progresar en la vida de
perfección, está en primera línea El Combate Espiritual. EN SUS
CARTAS. Han sido recogidas en varios volúmenes, más de mil
cartas gran doctor de la Iglesia, san Francisco de Sales, y en varias
de ellas elogia mucho a su querido librito "El Combate Espiritual",
veamos algunos ejemplos.

En la Carta 32 dice: "Este otro libro que está leyendo es bueno,
pero es algo confuso y difícil. En cambio El Combate Espiritual es
mucho más ordenado, más claro, y le hará más provecho al leerlo".


En su Carta 55 afirma: "El Combate Espiritual" es un libro
sumamente provechoso. Yo hace 15 años que lo llevo siempre
conmigo y nunca lo he leído sin sacar provecho.


En la Carta 48 a una abadesa le conseja: "Lea el librito El Combate
Espiritual y verá que adquiere mucha paz interior".


En su carta 16, a una señora casada le recomienda: "Entre los
ejercicios de la devoción lo que más le aconsejo es que lea
frecuentemente El Combate Espiritual. Yo recomiendo mucho este
libro porque su lectura hace un gran bien".


En su Carta 94 a la viuda le escribe: "Para vencer las tentaciones
lea EL COMBATE ESPIRITUAL. Este es mi libro favorito. Y el que
más prefiero siempre. Desde hace dieciocho años lo llevo siempre
conmigo, y no lo leo jamás sin conseguir provecho para el alma".

Julio 24 de 1.607 (Esta Carta está en los documentos de la causa
de canonización).

A una persona que había sufrido una gran pena le escribió su Carta
75 en la cual dice: "Para conseguir la gracia de aceptar en paz las
penas que nos llegan, ayuda mucho leer El Combate Espiritual, que
tantas veces le he recomendado. Este librito trae doctrinas
provechosísimas que le dan al alma mucha paz".


Hagámosle caso a este gran santo y empecemos la lectura de tan
hermoso libro.

SIGUE...
¡Dios mío, todo por amor a Vos, y para vuestra mayor gloria! Jesús y María, os amo y os adoro con toda mi alma y con todo mi corazón. ¡Tened piedad de mí!

Avatar de l’utilisateur
InHocSignoVinces
Messages : 142
Inscription : dim. 26 août 2018 11:43

Re: EL COMBATE ESPIRITUAL (P. Lorenzo Scúpoli)

#3 Message par InHocSignoVinces » dim. 09 sept. 2018 19:54

CAPÍTULO 1

EN QUÉ CONSISTE LA PERFECCIÓN CRISTIANA, Y QUE PARA
CONSEGUIRLA ES NECESARIO LUCHAR Y ESFORZARSE, Y DE
CUATRO COSAS QUE SON NECESARIAS PARA ESTE
COMBATE.


Si deseas, oh alma muy amada por Jesucristo, llegar al más alto
grado de santidad y perfección cristiana, y vivir en perpetua amistad
con Dios Nuestro Señor, la cual es la más alta y gloriosa empresa
que puede emprenderse e imaginarse, lo que primero debes saber
es: en qué consiste la perfección cristiana, la verdadera vida
espiritual.

Muchas personas se han equivocado y han creído que la perfección
cristiana y la santidad consisten en otras cosas que en realidad no
lo son. Así por ejemplo hay quienes se imaginan que para llegar a la
perfección o santidad basta con dedicarse a muchos ayunos y
grandes penitencias. Otras personas especialmente mujeres, creen
que lo importante es dedicarse a muchas oraciones, a oír misas, a
visitar templos y a leer devocionales.

No faltan personas pertenecientes a las comunidades religiosas que
se imaginan que para llegar a la santidad basta con cumplir
exactamente los reglamentos de su comunidad y asistir a todas las
reuniones y actos religiosos de su congregación.

No hay duda que todos estos son medios poderosos para adquirir la
verdadera perfección y una gran santidad, si se emplean con
prudencia y ayudan mucho a adquirir fortaleza contra las propias
pasiones y la fragilidad de nuestra naturaleza, sirven para
defenderse de los asaltos y tentaciones de los enemigos de nuestra
salvación; además son muy eficaces para obtener de la misericordia
divina los auxilios celestiales que necesitamos para progresar en la
virtud. Son útiles y necesarios, y más para los principiantes.

El Espíritu Santo va iluminando a las personas espirituales los
medios para llegar a la santidad. Les enseña a cumplir aquello que
decía san Pablo: "Castigo mi cuerpo y lo reduzco a servidumbre, no
sea que enseñando a otros el camino de la santidad, yo me quede
sin llegar a conseguirla" (cf. 1Co 9, 27).
Esto sirve para castigarle al
cuerpo las rebeldías que en lo pasado ha tenido contra el espíritu, y
para dominarlo y tenerlo obediente a las leyes del Creador.

El Divino Espíritu inspira también a muchas almas el dedicarse a
vivir como deseaba san Pablo: "Como ciudadanos del cielo" (Flp 3,
20)
y por eso les invita a dedicarse a la oración, a la meditación, y a
pensar en la Pasión y Muerte de Nuestro Señor, y no por
curiosidad, ni por conseguir gozos sensibles, sino para lograr
apreciar mejor cuán grande es la bondad y la misericordia de
Nuestro Señor, y cuán espantosa es nuestra ingratitud y nuestra
maldad.

A las almas que desean llegar a la santidad, el Divino Espíritu les
recuerda frecuentemente aquellas palabras de Jesús: "Si alguien
quiere venir conmigo, niéguese a sí mismo, acepte su cruz de
sufrimientos de cada día, y sígame" (Mt 16, 24).
Y les invita a seguir
a Cristo imitando sus santos ejemplos, venciéndose así mismo, y
aceptando con paciencia las adversidades. Para esto les será de
enorme utilidad el frecuentar los sacramentos, especialmente el de
la penitencia y el de la Eucaristía. Éstos les permitirán conseguir
nuevo vigor y adquirir fuerzas y energías para luchar contra los
enemigos de la santidad.

SIGUE...
¡Dios mío, todo por amor a Vos, y para vuestra mayor gloria! Jesús y María, os amo y os adoro con toda mi alma y con todo mi corazón. ¡Tened piedad de mí!

Avatar de l’utilisateur
InHocSignoVinces
Messages : 142
Inscription : dim. 26 août 2018 11:43

Re: EL COMBATE ESPIRITUAL (P. Lorenzo Scúpoli)

#4 Message par InHocSignoVinces » lun. 10 sept. 2018 12:20

Existen almas imprudentes que consideran como lo más importante
para adquirir la perfección y la santidad, el dedicarse a obras
exteriores. Algo dañoso y perjudicial. Para muchas almas el
dedicarse totalmente a obras exteriores les hace más daño que bien
para su espíritu, no porque esas obras no sean buenas y
recomendables, sino porque se dedican de manera tan total a ellas
que se olvidan de lo esencial y más necesario que es reformar sus
pensamientos, sus sentimientos y actitudes, no dejar que sus malas
inclinaciones se desborden libremente; éstas les exponen a muchas
trampas y tentaciones de los enemigos del alma.

Una trampa. Los enemigos de nuestra salvación, viendo que la
cantidad de ocupaciones que nos atraen y nos apartan del
verdadero camino que lleva a la santidad, no sólo nos animan a
seguirlas practicando, sino que nos llenan !a imaginación de
quiméricas y falsas ideas, tratando de convencernos de que por
dedicarnos a muchas acciones exteriores ya con eso nos estamos
ganando un maravilloso paraíso eterno.

Existe otra trampa contra nuestra vida espiritual, es
que durante la oración se nos llene la cabeza de pensamientos
grandiosos y hasta curiosos, agradables acerca de futuros
apostolados y trabajos por las almas, y en vez de dedicar ese
tiempo precioso a amar a Dios, a adorarlo, a pensar en sus
perfecciones, a darle gracias y a pedirle perdón por nuestros
pecados, nos dediquemos a volar como varias mariposas por un
montón de temas que no son oración, y aun como moscardones a
volar con la imaginación, por los basureros de este mundo.

Aunque la persona se dedique a muchas obras externas y pase
tiempos en fantasías e imaginaciones, la señal para saber a qué
grado de perfección ha llegado su espiritualidad es averiguar qué
cambio y qué transformación han tenido su vida, su conducta, y sus
costumbres. Porque si a pesar de tantas obras y proyectos siguen
deseando siempre que les prefieran a los demás, se muestran
llenas de caprichos y rebeldes, obstinadas en su propio parecer sin
querer aceptar el parecer de los otros, sin preocuparse por aceptar
el parecer de los otros, y sin preocuparse por observar sus propias
miserias y debilidades, se dedican a observar con ojos muy abiertos
las faltas y miserias ajenas. Esto es señal de que el grado
de su santidad es muy bajo todavía. Y si cuando alguien se atreve a
herirles algo en su propia estimación con críticas u observaciones o
negaciones de especiales demostraciones de aprecio, estallan en
ira e indignación. Y cuando se les dice que lo importante no es tanto
el número de oraciones y devociones que tienen sino la calidad y el
amor a Dios y al prójimo que hay en esas prácticas de piedad, se
enojan; se turban y se llenan de inquietud y no aceptan esto de
ninguna persona. Con ello están demostrando que su santidad es
demasiado pequeña todavía. Y más si cuando Nuestro Señor, para
llevarles a mayor perfección permite que les lleguen enfermedades,
contrariedades, pruebas y persecuciones, entonces sí que
manifiestan que su santidad es falsa porque estallan en quejas,
protestas y no aceptan conformar su voluntad con la Santísima
Voluntad de Dios.

SIGUE...
¡Dios mío, todo por amor a Vos, y para vuestra mayor gloria! Jesús y María, os amo y os adoro con toda mi alma y con todo mi corazón. ¡Tened piedad de mí!

Avatar de l’utilisateur
InHocSignoVinces
Messages : 142
Inscription : dim. 26 août 2018 11:43

Re: EL COMBATE ESPIRITUAL (P. Lorenzo Scúpoli)

#5 Message par InHocSignoVinces » mar. 11 sept. 2018 20:01

La experiencia de cada día enseña que con más facilidad se
convierte un pecador manifiesto, que otro que se oculta y se cubre
con el manto de muchas obras externas de virtud. Porque a estas
almas las deslumbra y las ciega de tal manera su orgullo que es
necesaria una gracia extraordinaria del cielo para convertirlas y
sacarlas de su engaño. Están siempre en un dañoso peligro de
permanecer en su estado de tibieza y de postración espiritual
porque tienen oscurecidos los ojos de su espíritu con un enorme
amor propio y un deseo insaciable de que la gente les estime y les
aprecie, al hacer sus obras exteriores, que de por sí son buenas,
aquello que buscan es satisfacer su vanidad y se atribuyen muchos grados de
perfección, en su presunción y orgullo, viven censurando y
condenando a los demás.

No consiste la perfección, pues en dedicarse a muchas obras
exteriores. Pues como dice san Pablo: "Aunque yo haga las obras
más maravillosas del mundo, si no tengo amor a Dios y al prójimo,
nada soy" (1Co 13).


SIGUE...
¡Dios mío, todo por amor a Vos, y para vuestra mayor gloria! Jesús y María, os amo y os adoro con toda mi alma y con todo mi corazón. ¡Tened piedad de mí!

Avatar de l’utilisateur
InHocSignoVinces
Messages : 142
Inscription : dim. 26 août 2018 11:43

Re: EL COMBATE ESPIRITUAL (P. Lorenzo Scúpoli)

#6 Message par InHocSignoVinces » jeu. 13 sept. 2018 11:37

Si quieres, pues, entender en qué consiste el fondo de la verdadera piedad, y toda la perfección
del Cristianismo, sabe que no consiste en otra cosa sino en conocer la bondad y la grandeza infinita
de Dios, y la bajeza y propensión de nuestra naturaleza al mal; en amar a Dios, y aborrecernos a
nosotros mismos; en sujetarnos, no solamente a su divina Majestad, sino también a todas las
criaturas, por su amor; en renunciar enteramente a nuestra propia voluntad, a fin de seguir siempre
la suya; y sobre todo en hacer todas estas cosas únicamente por la honra y gloria de Dios, sin otra
intención o fin que agradarle, y porque su divina Majestad quiere y merece ser amado y servido de
sus criaturas.

Ésta es aquella ley de amor que el Espíritu Santo ha grabado en los corazones de los justos
(Deut, VI, 5,—Matth. XX, 37); ésta es aquella abnegación de sí mismo y crucifixión del hombre
interior, tan encomendada de Jesucristo en el Evangelio (Matth. XVIII,) ésta es su yugo suave y su
peso ligero (Matth. XI, 22); ésta es aquella perfecta obediencia que este divino Maestro nos enseñó
siempre con sus palabras y ejemplos (Phil. II).

Si aspiras, pues, hija mía, no solamente a la santidad, sino a la perfección de la santidad, siendo
forzoso para adquirirla en este sublime grado, combatir todas las inclinaciones viciosas, sujetar los
sentidos a la razón, y desarraigar los vicios (lo cual no es posible sin una aplicación infatigable y
continua); conviene que con ánimo pronto y determinado, te dispongas y prepares a esta batalla,
porque la corona no se da sino a los que combaten generosamente (II Tim. II, 25).

SIGUE...
¡Dios mío, todo por amor a Vos, y para vuestra mayor gloria! Jesús y María, os amo y os adoro con toda mi alma y con todo mi corazón. ¡Tened piedad de mí!

Avatar de l’utilisateur
InHocSignoVinces
Messages : 142
Inscription : dim. 26 août 2018 11:43

Re: EL COMBATE ESPIRITUAL (P. Lorenzo Scúpoli)

#7 Message par InHocSignoVinces » ven. 14 sept. 2018 10:30

Pero advierte, hija mía, que así como esta guerra es la más difícil de todas, pues combatiendo contra nosotros mismos somos de nosotros mismos combatidos (I Petr. II), así la victoria que se alcanza es la más agradable a Dios y la más gloriosa al vencedor; porque quien con valor y resolución mortifica sus pasiones, doma sus apetitos y reprime hasta los menores movimientos de su propia voluntad, ejecuta una obra de mucho mayor mérito a los ojos de Dios, que si conservando alguna de ellas viva en su corazón, afligiese y maltratase su cuerpo con los más ásperos cilicios y disciplinas, o ayunase con más austeridad y rigor que los antiguos anacoretas del desierto, o convirtiese a Dios millares de pecadores. Porque aunque no es dudable que Dios estima y aprecia más la conversión de un alma, considerando este ejercicio en sí, que la mortificación de un apetito o deseo desordenado; sin embargo, tú no debes poner tu principal cuidado en querer y ejecutar lo que según su naturaleza es más noble y excelente, sino en obrar lo que Dios pide y desea particularmente de ti. Y es evidente que Dios se agrada más de que trabajes en mortificar tus pasiones que, si dejando advertidamente una sola en tu corazón, le sirves en cualquier otra cosa, aunque sea de mayor importancia.

Pues ya has visto, hija mía, en qué consiste la perfección cristiana, y que para adquirirla es necesario que te determines a una continua guerra contra ti misma; conviene que te proveas de cuatro cosas, como de armas seguras y necesarias para conseguir la palma, y quedar vencedora en esta espiritual batalla; éstas son, la desconfianza de nosotros mismos, la confianza en Dios, el ejercicio y la oración; de las cuales trataremos clara y sucintamente, con la ayuda de Dios, en los capítulos siguientes.

SIGUE...
¡Dios mío, todo por amor a Vos, y para vuestra mayor gloria! Jesús y María, os amo y os adoro con toda mi alma y con todo mi corazón. ¡Tened piedad de mí!

Avatar de l’utilisateur
InHocSignoVinces
Messages : 142
Inscription : dim. 26 août 2018 11:43

Re: EL COMBATE ESPIRITUAL (P. Lorenzo Scúpoli)

#8 Message par InHocSignoVinces » sam. 15 sept. 2018 23:24

CAPÍTULO II - De la desconfianza de sí mismo

La desconfianza propia, hija mía, nos es tan necesaria en el combate espiritual, que sin esa virtud no solamente no podremos triunfar de nuestros enemigos, pero ni aun vencer la más leve de nuestras pasiones.

Debes imprimir y grabar profundamente en tu espíritu esta verdad; porque aunque verdaderamente no somos más que nada, no obstante no dejamos de concebir una falsa estimación de nosotros mismos, y persuadiéndonos sin fundamento que somos algo, presumimos vanamente de nuestras propias fuerzas.

Este vicio, hija mía, es un funesto y monstruoso efecto de la corrupción de nuestra naturaleza, y desagrada mucho a los ojos de Dios, el cual desea siempre en nosotros un fiel y profundo conocimiento de esta verdad: que no hay virtud ni gracia en nosotros que no proceda de su bondad, como de fuente y origen de todo bien, y que de nosotros no puede nacer algún pensamiento que le sea agradable.

Pero si bien esta importante desconfianza de nosotros mismos es un don del cielo que Dios comunica a sus escogidos, ya con santas aspiraciones, ya con ásperos castigos, ya con violentas y casi insuperables tentaciones, porque su divina Majestad quiere que hagamos de nuestra parte todo el esfuerzo posible para adquirirla, te propongo cuatro medios con los cuales, ayudada del socorro de la gracia, infaliblemente la alcanzarás.

SIGUE...
¡Dios mío, todo por amor a Vos, y para vuestra mayor gloria! Jesús y María, os amo y os adoro con toda mi alma y con todo mi corazón. ¡Tened piedad de mí!

Avatar de l’utilisateur
InHocSignoVinces
Messages : 142
Inscription : dim. 26 août 2018 11:43

Re: EL COMBATE ESPIRITUAL (P. Lorenzo Scúpoli)

#9 Message par InHocSignoVinces » lun. 17 sept. 2018 0:30

El primero es que consideres tu vileza y tu nada, y reconozcas que con tus fuerzas naturales no eres capaz de obrar algún bien por el cual merezcas entrar en el reino de los cielos.

El segundo, que con fervor y humildad pidas frecuentemente a Dios esta virtud; porque es don suyo, y para obtenerla debes desde luego persuadirte, no solamente de que no la tienes, sino también de que nunca podrás adquirirla por ti misma. Después, postrándote en la presencia del Señor, se la pedirás con fe viva de que por su infinita bondad se dignará concedértela; y si perseveras constante en esta esperanza, por todo el tiempo que dispusiere su providencia, no dudes que la alcanzarás.

El tercer medio es que te acostumbres poco a poco a no fiarte de ti misma, y a temer las ilusiones de tu propio juicio, la violenta inclinación de nuestra naturaleza al pecado, y la terrible multitud de enemigos que nos cercan de todas partes, que son sin comparación más astutos y fuertes que nosotros, que saben transformarse en ángeles de luz (II Cor. XI, 14), y ocultamente nos tienden lazos en el camino mismo del cielo.

El cuarto medio es que, cuando cayeres en alguna falta entres más vivamente en la consideración de tu propia flaqueza, y entiendas que Dios no permite nuestras caídas sino solamente a fin de que, alumbrados de una buena luz, nos conozcamos mejor, y aprendamos a menospreciarnos como viles criaturas, y concibamos un sincero deseo de ser menospreciados de los demás.

SIGUE...
¡Dios mío, todo por amor a Vos, y para vuestra mayor gloria! Jesús y María, os amo y os adoro con toda mi alma y con todo mi corazón. ¡Tened piedad de mí!

Avatar de l’utilisateur
InHocSignoVinces
Messages : 142
Inscription : dim. 26 août 2018 11:43

Re: EL COMBATE ESPIRITUAL (P. Lorenzo Scúpoli)

#10 Message par InHocSignoVinces » mar. 18 sept. 2018 20:34

Sin este menosprecio, hija mía, no esperes adquirir jamás, perfectamente, la desconfianza de ti misma, la cual se funda en la verdadera humildad, y en un conocimiento experimental de nuestra miseria; porque es cosa inefable y clara que, quien desea unirse con la soberana luz y verdad increada, debe conocerse bien a sí mismo, y no ser como los soberbios y presuntuosos, que se instruyen con sus propias caídas, y sólo empiezan a abrir los ojos cuando han incurrido en algún grave error y desorden de que vanamente imaginaban que podrían defenderse. Lo cual Dios permite así a fin de que reconozcan su flaqueza, y con esa funesta experiencia vengan a desconfiar de sus propias fuerzas.

Pero Dios no se sirve ordinariamente de un remedio tan áspero para curar esta presunción, sino cuando los remedios más fáciles y suaves no han producido el efecto que su divina Majestad pretende. Su providencia permite que el hombre caiga más o menos veces, según ve que es mayor o menor su presunción y soberbia; de manera que, si se hallase alguno tan exento de este vicio, como lo fue la bienaventurada Virgen María, nuestra Señora, es claro que no caería jamás en ninguna falta.

Todas las veces, pues, que cayeres, recurre sin tardanza al humilde conocimiento de ti misma, y con ferviente oración pide al Señor que te dé su luz para que te conozcas tal cual eres verdaderamente a sus ojos, y no presumas de tu virtud; de otra suerte no dejarás de reincidir de nuevo en las mismas faltas, y por ventura cometerás otras más graves, que causarán la pérdida de tu alma.

SIGUE...
¡Dios mío, todo por amor a Vos, y para vuestra mayor gloria! Jesús y María, os amo y os adoro con toda mi alma y con todo mi corazón. ¡Tened piedad de mí!

Répondre

Revenir à « Textos en español »