Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga

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Abbé Zins
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Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga

#51 Message par Abbé Zins » ven. 18 mars 2016 20:57


PRUEBA DE TEMPLE IGNACIANO



AL DEJAR LA dirección de las Congregaciones Marianas y la UFEC, don Joaquín acató el traslado a su nuevo destino, esta vez a la ciudad de Puebla. El Instituto de Oriente regenteado por jesuitas, sufría cierto grado de decadencia, no sólo académica, sino religiosa y aun social.

El padre Esteban Palomera Quiroz, S. J., había sido nombrado rector. Don Joaquín colaboró estrechamente con él desde el. día de su arribo a la capital angelopolitana.

En el templo del Espíritu Santo, mejor conocido como "La Compañía", el padre Sáenz asumió el cargo de director de las Congregaciones y, en el Instituto, atendía la dirección espiritual de los jóvenes.

En julio de 1948, sufrió un accidente automovilístico ; sus lastimaduras le producían intensos dolores en la espalda y tuvo que ser internado en el sanatorio Santa Mónica de la ciudad de México, y de allí, para su mejor atención, fue trasladado al Sanatorio Español.

Permanecía casi inmovilizado, cosa que le irritaba. Su temperamento sanguíneo, su dinamismo intelectual y la pasividad de médicos y enfermeras sacáronlo de quicio.

En tal situación vino a recordar las deficiencias, las mezquindades de algunos miembros de su Orden que miraban más por su particular beneficio que por la gloria de Dios.

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Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga

#52 Message par Abbé Zins » sam. 19 mars 2016 21:41

Y él sin poder actuar, limitado al reducido espacio de su cuarto de enfermo, privado de su labor docente. Así las cosas, "siguiendo el diagnóstico de un médico anónimo, sin conciencia ni escrúpulos" el padre Rossi, S. J., dictaminó la conveniencia de cambiar al enfermo de sanatorio, aunque esta vez a uno para enfermos mentales.

No era, don Joaquín, el único miembro de la Compañía que se había enfrentado a tan radical procedimiento. Ya he citado al padre Carlos M. Heredia quien para dedicarse a desenmascarar espiritistas, tuvo que profundizar en este
arte del engaño por lo cual sus hermanos lo tildaron de loco. No le quitaron tan dañina fama hasta que les demostró lo contrario con un certificado de cordura. Y no ha sido el único caso.

A don. Joaquín le inyectaron un somnífero y, adormecido, lo trasladaron al sanatorio del doctor Manuel Falcón, ubicado en la avenida lxtaccíhuatl número 180, colonia Florida, Distrito Federal. Este lugar, aunque céntrico, tiene grandes avenidas que cruzan en las inmediaciones. Es tranquilo, poco transitado. La fachada del edificio y sus interiores son de estilo "colonial"; es amplio, arbolado y limpio, atendido por religiosas.

El indefenso paciente fue internado el día 28 de julio. Pasados los efectos del anestésico, es de imaginar cuán enojado se pondría. Sentíase víctima del abuso de sus superiores jarárquicos. Ciertamente, durante los últimos días, se había mostrado nervioso, irritable, pero su conducta no justificaba que, de pronto, sin su conocimiento ni mucho menos consentimiento, lo internasen en un hospital psiquiátrico.

Considerábase a sí mismo no sólo humillado, sino destruido ; comprendía que después de su internamiento en este lugar podría quedar impedido de ejercer su sagrado ministerio. Medía las graves consecuencias de su crítica situación.

El padre Martínez Provincial de la Compañía, previendo un posible escándalo, prohibió a todos los jesuitas que lo
visitasen ; el único que se atrevió a desobedecer tan injusta orden fue el padre Julio Vértiz, aunque en forma discreta, para evitar ser sancionado.

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Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga

#53 Message par Abbé Zins » mer. 23 mars 2016 9:58

Don Joaquín se negaba a someterse a las pruebas y a la disciplina comunes en estas clínicas, hasta que llegó a visitarlo el doctor Luis Sáenz Barroso, su sobrino, reconocido neurólogo.

Conversaron sin trabas ni disimulos y el médico le hizo ver que su explicable intransigencia, lejos de favorecerle, más lo perjudicaba, por lo que le convenía aceptar su situación y someterse a todas las pruebas que quisieran hacerle para demostrar su cordura.

Así sucedió. El doctor Falcón, competente facultativo, lo examinó, le hizo un encefalograma, análisis clínicos, y todo resultó normal.

A continuación, prescindiendo del examen físico, don Joaquín fue sometido a un examen psiquiátrico para demostrar que padecía paranoia : su exaltación, su violencia verbal "demostraban" tal diagnóstico.

La paranoia es un trastorno mental que va de la simple y manifiesta vanidad, la exaltación del propio yo, hasta el estado delirante de un empecinado que discute y nunca cede a razones. No es imposible provocar un estado paranoico en cualquier persona, por cuerda que se diga, sometida a presiones psicológicas tales como la humillación, la extrema disciplina, el rigorismo de la obediencia frente a opciones legítimas.

La supuesta paranoia de don Joaquín —supuesta en cuanto al calificativo de trastorno mental— resultó adecuado recurso para tratar de contenerlo, de domeñarlo y hacerlo dócil instrumento de las consignas inexcrutables de los jesuitas enquistados en puestos clave de la Orden.

Algunos de sus amigos no lo desampararon, ni le faltaron consuelos espirituales. Estuvieron a verle, sacerdotes que le testimoniaron su aprecio en aquellos días de amargas experiencias.

Cuando el encierro comenzaba a convertirse en castigo injusto e inmerecido, don Joaquín encomendó secretamente a un empleado se comunicase con su hermana Lupe y le pidiese su intervención.

Ésta se comunicó, a su vez, con el arzobispo, doctor Luis María Martínez, gran amigo de la familia Sáenz Arriaga desde su juventud, pues vivió algún tiempo en su casa de Morelia. Monseñor Martníez visitó a su amigo, que conocía desde niño, y gestionó su inmediata salida del sanatorio.

Don Joaquín no estaba demente y así quedó comprobado. La única disculpa que obtuvo al final de esta pesadilla se fundó en que se había cometido un "lamentable error humano". ¡Y tan lamentable !

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Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga

#54 Message par Abbé Zins » jeu. 02 juin 2016 11:01

Permaneció en la ciudad de México atendiendo la Casa de Ejercicios de San Francisco Javier, en Coyoacán.

En esta residencia tuvo sus comienzos la Universidad Ibero-americana y ahora alberga a catedráticos de dicha universidad.

El padre Sáenz pasó largos meses en constante meditación y estudio, empleándose en impartir continuas tandas de los saludables ejercicios espirituales creados por el santo fundador de la Compañía.

Sólo una vocación como la suya, dispuesta al sacrificio ; sólo una voluntad fortalecida con la fe ; sólo un talento capaz de medir la mediocridad ajena fue capaz de perdonar y sostener su voto de obediencia a quienes lo habían injuriado y quisieron hundirlo en el desprestigio de la irracionalidad y la locura.

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Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga

#55 Message par Abbé Zins » jeu. 02 juin 2016 11:03

Retornó a la ciudad de Puebla, a sus amadas congreciones de la Santísima Virgen de Guadalupe y de San Luis Gonzaga.

En septiembre de 1950, al frente de un grupo de peregrinos visitó la Ciudad Eterna y tuvo ocasión de entrevistarse con el Santo Padre Pío XII.

El día 13, a bordo de un avión de la compañía Iberia, escribió estas líneas a su madre en México :

"Hoy salimos de Roma. Me tocó ver a Su Santidad cinco veces. Tengo mucho que contar. Todos estamos bien. Un viaje sin novedad. Saludos a todos. Tu. hijo, Joaquín."

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Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga

#56 Message par Abbé Zins » jeu. 02 juin 2016 11:07

Instalado en Puebla, ingresó al Instituto de Oriente para dar lecciones de Ética, de Sociología, de Lógica. Publicó y dirigió la revista Forja, del Instituto.

Escribía los editoriales y algunos artículos que hacía aparecer como de sus alumnos.

Fue creador y ejecutor del proyecto del Centro Cultural Scintia, de gran importancia académica y social en Puebla, pues en él se daban conferencias, conciertos y todo evento relacionado con los fines propios de este tipo de instituciones.

Se rodeó de amigos y discípulos que lo seguían y estimaban. Como demostración de afecto, el día de su santo — 20 de marzo de 1951 —, le ofrecieron un banquete en su honor, en el local del Centro.

Asistieron distinguidos profesionistas, alumnos y exalumnos del prestigiado director.

No paraban ahí sus actividades ; también atendía las obras de las Congregaciones: hospitales, auxilio espiritual a los enfermos, visitas a los presos, catecismo y, con especial esmero, dirección religiosa a los jóvenes, fuesen o no del Instituto de Oriente.

Según testimonios de importantes individuos de aquella generación, atesoraba la simpatía y confianza de las almas puestas a su cuidado.

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Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga

#57 Message par Abbé Zins » jeu. 02 juin 2016 11:09

Nadie que no poseyera su inteligencia, su fortaleza y su voluntad podría desempeñar una labor múltiple y completa como la suya.

Es natural que con tanto trabajo se mostrase nervioso ; pero ni aun entonces dejó de disciplinarse a quienes ejercían su autoridad en la Compañía de Jesús.

El padre Esteban J. Palomera, S. J., rector del Instituto de Oriente, conocía las capacidades del padre Sáenz y le confiaba la redacción de sus discursos, cuando la ocasión lo exigía.

Tenía puesta en él su voluntad, hasta que dos envidiosos, los padres Cervantes y Cavazos, director éste de la primaria, se dedicaron a deteriorar su imagen.

El rector se dejó convencer y, al finalizar el agio 1951, ya era evidente su adversión personal contra el dinámico e intransigente catedrático.

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Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga

#58 Message par Abbé Zins » jeu. 02 juin 2016 11:11

El colegio había recuperado su buena fama, muy menguada hasta un año atrás. La disciplina y sobriedad de educadores y educandos parecía haberse restablecido.

El padre Sáenz, riguroso y eficaz, había colaborado en este resurgimiento momentáneo. En el quinto año de bachillerato dictaba las cátedras de Ética, Sociología y Lógica.

Con el distanciamiento del rector y don Joaquín retornó la mala fama del Instituto. El padre Palomera pasaba buena parte de su tiempo fuera del colegio.

El padre Cervantes, que lo sustituía, les era antipático a los muchachos, quebrantándose así la disciplina.

Los jesuitas lejos de dar buen ejemplo, sin autoridad valedera, participaban en juegos de baraja con apuestas, que organizaba el padre Cavazos.

Cesó la dirección espiritual del padre Sáenz y, para colmo, "María Villar, pública y escandalosa pecadora, cuyo hijo natural estaba en el Colegio de la Compañía", encabezaba los festivales de beneficencia.

En medio de este relajamiento se dieron casos de indisciplina y escándalo a los que no se decidía a poner fin el veleidoso rector.

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Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga

#59 Message par Abbé Zins » jeu. 02 juin 2016 11:14

El personal docente era heterogéneo. En la primaria, macstritas jóvenes adelantándose al uso actual, trataban con familiaridad manifiesta al director.

Éste, engreído con su autoridad, caía en extremos impropios de un auténtico educador. Su rigidez era inconstante y en veces extremosa, como en cierta ocasión en que un grupo de alumnos de secundaria sustrajo del colegio los cuestionarios de unas pruebas enviadas por la Secretaría de Educación Pública.

¿Cuántas veces no han sucedido estos hurtos poco originales para salvar el año académico o, simplemente, asegurar buena calificación? El castigo en estos casos consiste generalmente en burlar a los infractores cambiándoles la prueba para neutralizar la ventaja.

Pues bien, al enterarse el rector se encolerizó y mandó que en la camioneta del colegio se recogiese de sus hogares a cada uno de los implicados y se les condujese a la casa de la comunidad, no al Instituto, para ser interrogados individualmente, amenazándolos con denunciarlos a las autoridades civiles por allanamiento de morada, daños en propiedad ajena, robo y cohecho — ¡nada menos! —, mientras el inquisitivo rector saciaba su refinada inquina grabando las declaraciones de los delincuentes, para dar aviso posterior a la Secretaría de Educación.

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Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga

#60 Message par Abbé Zins » jeu. 02 juin 2016 11:22

Luego, en bochornoso acto público, "delante de todos los alumnos del colegio, con desprestigio intolerable para los inculpados y para sus familiares, el rector, después de un discurso por demás imprudente y ofensivo, expulsó a más de veinte muchachos inodados en el crimen, entre los cuales había alumnos excelentes, que siempre habían merecido las mejores calificaciones." 22.

Y a esto, que no atino a calificar, el padre Palomera lo llamaría ¡disciplina al modo jesuita. .. !

Las amargas quejas no se hicieron esperar. Tales procedimientos herían a las víctimas y atemorizaban a todos cuantos llevaban relaciones con el Instituto de Oriente, y daban ocasión a prejuzgar con malicia la conducta de maestros laicos y religiosos.

En una ciudad como la de Puebla en aquella época, era fácil conocer a toda persona en contacto con el público : funcionarios, profesionistas, maestros de escuela, agentes de tránsito, etc., etc.



22 Sáenz Arriaga, Dr. Joaquin. Correspondencia privada. Carta de fecha 28 de julio de 1952, dirigida al R. P. Tomás Trevi, S. J., a Roma. Pág. 6.

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